19.1.08

EL NEGOCITO DEL GAS II



18 mil millones de dólares bajo la tierra le entregó el gobierno de Toledo a Hunt Oil. ¿Por qué lo hizo?, ¿quién presionó para ello?.
Lote 56 fue entregado a dedo a Hunt Oil


El decano del Colegio de Ingenieros del Perú, Carlos Herrera Descalzi, relata en entrevista con LA PRIMERA algunos entretelones de las modificaciones de la ley del gas, su reglamento y el contrato de Camisea, para favorecer la política pro-exportadora de los dos últimos gobiernos y el trato privilegiado que recibió Hunt Oil.Según los funcionarios de Plus Petrol, cuando uno de ellos buscaba una conversación con el ministro de Energía y Minas, debía solicitar una cita y esperar largamente a ser llamado, y a veces ni siquiera los convocaban, en cambio cuando llegaba Raymond Hunt y otros altos funcionarios de la empresa estadounidense integrante del proyecto Camisea, eran atendidos inmediatamente por el presidente de la República. Eso ocurría en tiempos de Toledo, pero se repite con García, que apareció en el patio de Palacio de Gobierno abrazado con el buen Ray, hacia fines del 2006 informando que la petrolera gringa sería la responsable de la planta que procesaría el gas para prepararlo para su embarque y venta en mercados extranjeros. Parece que el propio presidente Bush ha tenido que ver con esta preferencia. Y no sería para menos. Hunt y Cheney (vicepresidente de los Estados Unidos), han compartido el directorio de Hulliburton, la petrolera de la “reconstrucción de Irak”, y el propio George W., tiene negocios con la empresa de Camisea. Esta debe ser, además, la explicación por la cual el lote 56, que fuera originalmente desmembrado del 88, con una reserva de 3 TCF (trillones de pies cúbicos), como una prevención a favor del Estado ante cualquier eventualidad, terminase entregado sin licitación, por invitación a la empresa yanqui. El ingeniero Herrera Descalzi, decano del Colegio de Ingenieros y ex ministro de Energía y Minas, durante el gobierno de Valentín Paniagua, sostiene que lo que se hizo en ese caso fue asignar a dedo una porción de territorio bajo el cual estaban contenidas reservas de gas y de líquidos asociados al petróleo (casi oro en polvo), por un monto de 18 mil millones de dólares. -Con decir que poco después Repsol compró una participación de 20% en este lote por un monto de 346 millones de dólares. La Hunt pudo obtener este considerable refuerzo de dinero porque estaba en posesión del lote que había sido un regalo del gobierno.Política de EstadoCada país tiene una política de desarrollo de sus reservas de hidrocarburos y de solución a sus necesidades energéticas, afirma el ingeniero Herrrera, pero en el Perú esa política se reduce aparentemente a tener alguna justificación para exportar. La ley de promoción de la industria del gas del año 2001, estableció claramente que la prioridad en el empleo de la nueva riqueza estaría centrada en su empleo en el país, por lo que en su artículo cuatro, inciso (a), define que cualquier decisión exportadora dependerá de tener garantizado de manera permanente el consumo interno en un horizonte de años establecido en el contrato, cesando este derecho en el momento que la proyección de reservas quede por debajo del período. El reglamento de la ley fijó el período en 20 años, lo que también figura en el contrato. Según Herrera, la suma del lote 88 con el 56, señalaban una proyección del consumo interno de menos de 30 años, pero si se considera que todo contrato de exportación es como mínimo a dos décadas, resultaba que en el punto de partida el Perú tendría una limitación para cumplir a la vez con abastecer su consumo y sus contratos de exportación. Inflar reservasLa opinión de Hunt, sobre estos dilemas fue siempre de que el gas alcanzaba para dentro y para afuera, lo que se aderezó además con constantes intentos de inflar el total de reserva y confundir las probadas, con las probables y las posibles. Plus Petrol, un poco más prudente, dijo que no sabía. Pero una y otra empresa se negaron a invertir en exploración para el desarrollo de las reservas que hubiera sido el camino para disponer de excedentes exportables. Lo que hicieron más bien fue presionar para el cambio de ley a la que le eliminaron el concepto de horizonte permanente, para que se entienda que lo único que habría que garantizar es un período hacia delante al momento de empezar y de allí hasta el agotamiento de los pozos. También cambiaron el reglamento y se tiraron el plazo de 20 años. Finalmente, como si el gobierno no pudiera hacer otra cosa, dictaron el DS 050-EM-2005, que modifica el contrato de Camisea favoreciendo la exportación. Ley a la medida de las empresasDistraídamente, el congresista por Piura, José Carrasco Távara, planteó en la comisión de energía y minas del Congreso su preocupación por el desperdicio de gas natural en que incurrían las familias piuranas. Se dice que las amas de casa de Talara tenían prendidas todo el día sus cocinas consumiendo el gas que recibían gratis de la refinería, para ahorrarse estar prendiendo y apagando fósforos. Lo cierto es que la producción de la zona es pequeña y de escaso valor económico. Entonces, para evitar desperdicios, el ilustre padre de la patria propuso dos incisos nuevos al artículo cuatro de la ley de promoción de la industria del gas Ley 27133, referidos a los asuntos del mal uso del producto. La redacción de la modificatoria fue entregada al congresista Rafael Valencia Dongo, que en vez de agregar lo convenido, sustituyó el inciso (a), cortándole la expresión “período permanente”, lo que significa que desaparecía la obligación de verificar cada año que se mantenía el horizonte de tiempo necesario para el consumo interno.

Raúl A. WienerUnidad de Investigación

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