21.10.16

DIARIO DE LA DESOCUPACIÓN


Brevemente feliz
Página 47

Terminado el informe, lo releyó dos veces y corrigió las faltas ortográficas persistentes. Encendió un cigarrillo ( de esos que robaba de cualquier cajetilla indefensa ante el menor descuido)  y logró escuchar los gritos estridentes de su vulgar mujer. Entendió algo así como que se vencía el recibo de pago de los servicios de mantenimiento y agua potable, en retazos de voces que se ahogaban.
Piensa en el beneficio económico de lo que pensaba obtener con la redacción del informe y sus variadas propuestas de atención para el servicio. Iban calculadas de arriba hacia abajo y al final era prácticamente lo mismo y se animo a auto calificarse de hombre hábil, presto para el buen negocio. 
Pensó en Sara y en la cantidad de meses que no se veían. Es que no había tenido dinero para gastar en una discoteca, varias cervezas y el consabido hotel en donde se consumaría el enhiesto deseo. 
Tuvo una erección que espantó pensando en su realidad. Agregó algunos rostros desagradables. 
Ese pensamiento lo puso triste y de pronto se sintió miserable y un par de lagrimas perlaron su rostro afilado. Así era el, como todos los humanos, tan imperfecto, tan emocionalmente inestable, y paso de la sensación de excitación y de la pena al odio a sus semejantes (sobre todo a aquellos que les iba bien con la vida en paz) Yo soy mejor que esos concha su...madres, pensó. 
Mañana nos cortan el agua, repitió su mujer desde el dormitorio, insistiendo en opacar una noche de por si ya obscura. La recordó de hace unos años atrás, cuando no estaba invadida por la amargura. 
Era sensual, alegre y dispuesta al sexo. Volvió a sentir la erección.
Se acerco a la cama en donde la mujer hojeaba una revista antigua, decorada con pijama y medias de futbolista. Se sentó en el borde y estirando la mano trato de tocarle un pie.
La mujer dio un puntapié al aire y  luego de varias lisuras altisonantes, remato la escena quedándose en la posición que era la alegoría de la antesala de un golpe con el puño. No me jodas,  se escuchó. 
Ya desplazado y dentro del baño, se miró en el espejo, observó su calva irreversible, sus ojos sin brillo y los mostachos que le hacían una expresión como de eterno lamento. 
Volvió a sentir ganas de llorar y odio la felicidad por ser un instante tan esquivo. 
El odio lo hizo sonreír y prometió vengarse del mundo aunque nunca (ni en su lecho de muerte) podría saber cómo. Yo soy un hombre se dijo pero el eco le pareció poco convincente.
Sentado en la taza del baño se masturbó con entusiasmo. 
Ya era lo único que le quedaba. las manos escupidas, el frote desesperado, su imagen casi simiesca, 
El placer lo hizo, aunque brevemente,  feliz.

HDP

29.9.16

DIARIO DE LA DESOCUPACIÓN


Disturbios en nombre del corazón
Página Cuarenta y seis

El amor por ella está superando todas las expectativas normales. 
Se está convirtiendo en una indeseable fuente de loca claridad. 
Teme, de verdad, no estar a la altura de las circunstancias o lo que es peor, no ser entendido o no entender -con la procaz criticidad que demandan estos tiempos modernos- pero le vale nada incendiarse entre la poesía que escribe con una sangre tersa pero irremediablemente rabiosa y transparente. 
Esta vez va a ir hasta que acabe el camino, que es el final en el que empieza todo el asunto de la verdad definitiva, absoluta, total.
Después contará -entre tragos, no bebidos por cierto- que le fue como siempre que aprendió algo con el concurso de los sentidos erizados, y dirigidos por una alma traviesa de impenitente soñador.
Le fue, como siempre que ganó los mejores  días de sol, osea de la puta madre.
HDP

25.2.16

DIARIO DE LA DESOCUPACIÓN

 Diario de la desocupación 
Pagina 45- Poder no rima con mujer. 
Voy a tomar prestadas las palabras de un amigo que bien señala que lo peor de cada hombre en este país está en su mujer. 
Los peruanos somos de naturaleza dócil a lo femenino? . No parecería por la forma peruana de expresar amor, que es dándose golpes.
Pero en la mentalidad mono bonobo peruana, el macho suele ser ocioso y la hembra mucho mas recursera por lo que inevitable y sibilina-mente toma el poder sin enunciarlo al ser ella la que pone las monedas.
Es raro que cuando acusen al marido la ruidosa (acaso vulgar) esposa calle, y si revisamos la lista de nuestros últimos gobernantes quizas tengamos una lista para el regocijo de los psicólogos.
Fernando (primero engañado por Carola y luego sumiso con Violeta) Alan (y su casi promiscua satiriasis con mentalidad de macho sudamericano) Alberto que cuando recupero el poder del manejo del dinero mando a electrocutar a Susana, Alejandro y su gringa manipuladora, tanto así que conociéndolo lo vendía como sano y sagrado, Alan renovado, con una mujer definitivamente mas firme, y Ollanta con su odiosa y latosa mujercita.
Todas tuvieron cámara de alguna manera, unas menos otras mas pero era obvio que los mencionados al decir en mi casa mando yo, bajaban la voz a tonos imperceptibles.
El elegido venidero debería ser un solitario pero ya saben, que se dice, de los solitarios maduros, así que no es un buen punto para ganar votos.
Al final y sinceramente, los grupos de poder gobiernan a través de sus esbirros pero es con las esposas con las que se coordinan los porcentajes.
La mujer es y será una incógnita pero siempre la preferiremos a la soledad, como los pugnaces aficionados al suicidio que somos.

HDP

24.2.16

DIARIO DE LA DESOCUPACION

Diario de la desocupación
Página 48 - Auto marginación 2 
Trato -a veces vanamente- de seguir los principios de Jobs (inspiradas palabras que no creo que el mismo las haya cumplido) y es que a partir de los endurecimientos de ciertas convicciones uno aprende a dejar de lado las cosas que no le gustan. 
No voy a fiestas ni a reuniones aparentemente fraternales que no sean específicamente familiares (conozco los miedos del ser humano muy bien y mas aun los miedos intelectuales y la vergüenza, propia de los ignaros) y menos a esas que se asemejan a las celebraciones de la película "La teta asustada" porque el mal gusto siempre hiere mis sentidos.
Cuando parece inevitable la celada escapo por la izquierda hacia un lugar que tenga tono multicolor y deseos enhiestos como cuando estaba en el colegio y jugaba en la manifestación de la vida de la manera mas irresponsable y menos culposa.

Este sábado, por ejemplo me fui donde hay mujeres muy cercanas a llegar con mucha mas facilidad al paraíso. 
El mundo es y será mejor sin mascaras.


15.2.16

DIARIO DE LA DESOCUPACION

Diario de la desocupación
Pagina 47- Amor
En mis tiempos no celebrábamos el día del amor y la amistad. El 14 de febrero era San Valentin a secas o el día de los enamorados.
Ese día (como hasta ahora) los telos reventaban porque el amor no se manifestaba jugando con la play sino con el intercambio de bifes. 
Siempre los hoteleros y los restauranteros hacen su agosto en nombre del amor, como si la promesa de la pasión se manejara entre los linderos de la cama y la frontera de la mesa.
No era si dentro de la habitación que dabas una ojeada por alguna indiscreta hendidura al cuarto vecino. Juego peligroso porque alguien conocido podría estar al otro lado. Y tambien mirándote.
No guardo recuerdos de los hostales y hoteles porque sabía que en todos estos lugares alguien te mira (el cuartelero siempre es un onanista de marras) y si hay posibilidad, hasta podrían quedar registradas tus bajas pasiones para luego aparecer en una página pornográfica mostrando tus limitaciones en las lides amatorias o lo que es peor tus virtudes eróticas.
Esta sociedad ha convertido lo que es perfectamente natural en farándula para los otros, y ha logrado elevar los polvos a la calidad de trofeos.
Hay un culto mentiroso al cuerpo. Porque que yo sepa si la pareja deja caer las tetas hasta el piso o suelta unas lonjas de mondongos, el excitado en cuestión no se va, ni se retira, muerde los labios y piensa que peores cosas se ha comido con un buen par de tragos de vodka y jugo de naranja.
El romanticismo (por creativo y por costoso) esta a punto de desaparecer, le sobrevivirán los poetas que riman corazón y canción y niño con cariño.
El día de los enamorados pasara todas las eras en la medida de que siga siendo tan comercial y aunque suena trillado o cursi, las mariposas en el estomago nos quedaran como referentes cuando pensemos en el amor.
Porque el amor, en este mundo anda medio muerto. Confundido con deseo exacerbado, conveniencia o simplemente con el miedo a la soledad.
Amar es mucho mas y quizás nunca lo sabremos por su propia esencia críptica, quimérica, definitivamente utópica.

23.6.15

DIARIO DE LA DESOCUPACION



Diario de la desocupación. Página 44.
Matrimonios productivos.
En la -vasta o escasa experiencia- que he adquirido he podido determinar que el éxito de los hombres ( mediocres y brillantes) esta respaldado por su propia voluntad y por la presencia de una mujer que es una especie de pilar de fortaleza.
Tengo condiscípulos meridiana-mente inteligentes que han sabido sumarle a su talento, la fuerza y disciplina organizativa de una mujer, algo parecido a lo de Mario Vargas Llosa cuyas mujeres, ( la Sra Urquidi y su prima la Sra Llosa) dieron la dirección adecuada al obvio talento de Mario llevándolo al star system mundial.
En otros, no tan favorecidos por luces, siempre medio zafios, poco cultivados, sin un libro leído en el haber, sino por el desarrollo de la hendidura occipital de la obediencia y sumisión he distinguido la fuerza de la mujer laburante, que los aupó sobre sus espaldas para hacerlos llegar a ese limite material de los caballeros que bajan la cabeza y embisten: casa, autos, lujos -juguetes al fin y al cabo- que una poderosa madre (y a la vez mujer) logra que el domesticado animal conquiste.
No hablo de los bragueteros. esa es una raza aparte y con fecha de vencimiento.
El casarse con una mujer rica no te saca del segundo plano al que regresas tarde o temprano, a través de la búsqueda de una piel mas joven o del expediente del licor o de las drogas o de la amargura que los alimenta.
Espero que nadie se sienta tocado por este comentario, después de todo yo soy el que proclamo el derecho de cada quien a la libertad del estilo que escoja para matar sus demonios o sus pulgas. Algunos las empiezan a matar de verdes viejos.
Y aunque me resulten patéticos, soy incapaz de señalarlos mas allá de su sueño.
Para eso recurren al paquete de las amigas antiguas, esas damas ajadas que a falta de un amor por amor o por fortuna se emputecen por algunas horas de libre albedrío, un viaje al interior, una joya no muy pretenciosa o quizás un poco de atención entre tanta garúa de soledad.
Yo soy el único culpable de lo que tengo y de lo que me falta pero nunca reniego de los años de placer extremo que me llevaron a esta especie de camino de santidad en donde ando -tentado por el deseo disfrazado de sublimaciones- pero con la conciencia tranquila de quien sabe que hizo lo que tenía que hacer.
Porque hasta para auto joderse y suicidarse hay que tener algo de clase.